Hipoacusia de Conducción: Audiometría e Interpretación

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Se denomina hipoacusia al déficit funcional que ocurre cuando un sujeto pierde capacidad auditiva.

La hipoacusia se clasifica según enfoque anatómico en hipoacusia de conducción, neurosensorial o mixta.

  • Hipoacusias de conducción: la causa más frecuente es la otitis media con efusión.
  • Hipoacusias neurosensoriales: La hipoacusia neurosensorial congénita se presenta en 1-3 de cada 1000 recién nacidos vivos, llegando a 8 por cada 1000 RN en el grupo que requiere hospitalización en UCI neonatal. La hipoacusia congénita de causa genética corresponde al 50% de las causas congénitas. Puede ser genética y formar parte de un síndrome o presentarse aislada.
  • Hipoacusias mixta: Presencia de ambas alteraciones auditivas.

Para el estudio de paciente con sospecha de hipoacusia, es fundamental recopilar antecedentes en la historia sugerentes de sordera, indagando en opinión de padres y de quienes viven con el menor. Debe complementarse con un examen ORL acusioso, evaluando reflejos acústicos del paciente y otoscopía.

Entre los exámenes complementarios se encuentran:

  • Emisiones Otoacústicas (EOA): Evalúan respuesta de células ciliadas externas de la cóclea, que pueden ser espontáneas o provocadas por estímulo sonoro. No evalúa funcionamiento de células ciliadas internas ni vía auditiva retrococlear. Es un examen económico, rápido y sencillo, el cual es utilizado como tamizaje (48-72 horas de vida).
  • Potenciales evocados de tronco cerebral (PEAT o BERA): Mide a nivel de tronco cerebral respuesta eléctrica de la vía auditiva con electrodos de superficie, reflejando respuesta de toda la vía auditiva.
  • Audiometría: Es una prueba subjetiva, que requiere participación del paciente, por lo que se reserva para niños a partir de 3 a 4 años de edad de manera convencional, o intentar audiometrías condicionadas mediante juegos desde los 2 a 3 años.

Tamizaje auditivo universal (TAU): se aplica a todos los recién nacidos. Se dispone de dos pruebas aptas para tamizaje auditivo: Emisiones otoacústicas (EOA) y Potenciales Evocados Auditivos Automatizados (AABR). Se realizará Tamizaje Auditivo Universal (TAU) usando emisiones otoacústicas (EOA) por profesionales capacitados especialmente para el uso e interpretación de dichos instrumentos (médico, matrona, fonoaudiólogo). Los RN < 32 semanas o < 1500 gr de peso al nacer se rigen mediante otra guía GES.

La Audiometría es la prueba de audición más usada. Corresponde a un examen subjetivo (requiere colaboración del paciente) que tiene por objeto cifrar las alteraciones de la audición en relación con los estímulos acústicos, resultados que se anotan en un gráfico denominado audiograma. Esto se obtiene dando estímulos sonoros de distinta frecuencia (Hz) a distinta intensidad (dB) recorriendo el espectro tonal, frente a los cuales el paciente responde si escucha o no. Se utiliza un aparato electrónico generador de tonos puros llamado audiómetro. Cada tono puede ser generado a una intensidad que va desde 0 dB hasta 110 dB.

El audiómetro convencional entrega tonos puros desde los 125 Hz hasta los 8000 Hz, que son la frecuencias más usadas por el oído humano. La transmisión sonora por la vía aérea se realiza a través del aire colocando unos auriculares en el pabellón de la oreja y la estimulación sonora por la vía ósea se realiza colocando un vibrador en la apófisis mastoides.

El umbral auditivo corresponde a la menor intensidad de sonido que se debe aplicar para ser escuchado el 50% de las veces en una determinada frecuencia. El resultado de la audiometría se anota en un gráfico en que la horizontal corresponde a las frecuencias medidas en Hz y la vertical a la intensidad de sonido entregado en dB.

La determinación para cada oído se anota con un color y un símbolo, siendo para el oído derecho el color rojo y el signo (<) para la vía ósea y el círculo para la vía aérea (o). El oído izquierdo se anota en color azul, con el signo (>) la vía ósea y con una (x) la aérea. Los puntos del gráfico se unen con una línea discontinua en el caso de la vía aérea y con una línea continua para la vía ósea, de esta forma, queda dibujada la curva de audiometría.

Interpretación de la Audiometría

La interpretación de la audiometría es crucial para determinar el tipo y grado de pérdida auditiva. A continuación, se describen algunos patrones comunes:

  1. Vía aérea y vía ósea superpuestas (iguales) en un rango entre 0 y 20 dB.
  2. Vía aérea y vía ósea superpuestas, pero bajo el rango normal, es decir, entre 20 y 110 dB.
  3. Vía ósea normal y vía aérea bajo lo normal. En este caso las curvas se verán separadas, por lo que se denomina diferencia o gap ósteo-aéreo. Este resultado implica una falla de la transmisión del sonido al oído interno y se da característicamente en las lesiones del oído externo y medio.
  4. Vía ósea bajo lo normal, con vía aérea también bajo lo normal pero peor que la ósea, separadas por al menos 10 dB.

Además de la investigación de los umbrales auditivos, el audiómetro se utiliza para realizar otras pruebas que se llaman supraliminares, que sirven para diferenciar sorderas de tipo sensoriales de aquellas neurales.

El tratamiento inicial para la otitis media con efusión es médico, pero en su defecto se puede plantear tratamiento quirúrgico con tubos de ventilación timpánica. En caso de colesteatoma congénito se plantea tratamiento quirúrgico.

Uso de Audífonos

Si el promedio tonal puro (PTP), es decir, la audición promedio de las frecuencias 500 a 4000 hz es mayor de 40 dB bilateral, está indicado el uso de audífonos. También se indica uso de audífonos en pacientes con hipoacusia entre 35 y 40 dB en el mejor oído con repercusión social.

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