Mercedes Valdivieso, una escritora nacida en Santiago, centró su obra literaria en la temática de la mujer y su papel en la sociedad chilena de la época. Sus ideas la posicionaron como una de las precursoras del pensamiento femenino independiente, sobre todo porque se abocó al proyecto de recuperar una memoria literaria de mujeres y sacar del olvido la voz femenina.
Mercedes Valdivieso: Una Vida Dedicada a la Literatura y al Feminismo
Si bien, desde muy pequeña manifestó una inclinación por las letras, recién con la publicación de su primera novela en 1961, fue conocida como escritora. Posteriormente, se entregó por entero al trabajo literario, dedicándose a colaborar en diarios y revistas nacionales e internacionales con artículos sobre diversas autoras chilenas, escritores extranjeros y temáticas feministas. La mirada de género siguió latente en toda su creación posterior.
Cronología de Mercedes Valdivieso
- 1924: Nace Mercedes Valenzuela Álvarez en Santiago.
- 1961: Publica La brecha, considerada la primera novela feminista latinoamericana.
- 1966: Es fundadora y directora de la revista cultural chilena Adán: la revista del hombre latinoamericano.
- 1968: Viaja a Estados Unidos, donde realiza un Master en Literatura Hispanoamericana y desarrolla una carrera académica.
- 1989: Regresa a Chile después de 23 años en Estados Unidos y se incorpora a la revista Mensaje.
- 1991: Publica su última novela Maldita yo entre las mujeres.
- 1993: Fallece Mercedes Valdivieso.
La Brecha: Obra Fundacional del Feminismo Hispanoamericano
La brecha, considerada la obra fundacional del feminismo hispanoamericano, reflejó su total madurez frente a la temática de género. En 1963, dio a conocer su nueva producción, La tierra que les di, la que pretendió ser una desmitificación de la clase latifundista chilena, al mismo tiempo que el retrato de una mujer que defiende la tierra que sus hijos malgastan. En 1966, Mercedes Valdivieso se hizo cargo de una publicación sin precedentes en el periodismo chileno. En 1968, viajó a Estados Unidos, donde cursó un master en literatura hispanoamericana en la Universidad de Houston y, además, desarrolló una brillante carrera académica. En este país permaneció durante veintitrés años, dedicándose por entero a la docencia, por lo cual fue invitada constantemente a dictar clases a países como México y China. En 1989 volvió definitivamente al país y fue colaboradora literaria de la revista Mensaje.
Recepción y Significado de La Brecha
Entonces, ¿por qué La brecha es considerada la primera novela feminista en Chile y América Latina? ¿Por qué, sesenta años después de su primera publicación, nos convocamos a seguir hablando de ella? Por ello es una obligación revisar los códigos culturales como una práctica para determinar los temas, las restricciones, censuras y exposiciones que abren las posibilidades de relaciones semióticas e histórico-sociales y sus repercusiones.
Con estos antecedentes, podemos comprender las respuestas a la aparición de La brecha en el campo literario chileno en 1961 y, posteriormente, con su reedición en 1991. Su primera publicación fue equivalente a lo que hoy llamaríamos un best seller, con cinco ediciones consecutivas en un año. Su fuerte exposición significó diversas posturas de la crítica, desde aquellos que afirmaron que se trataba de una “escritura con sabiduría [...]. Sus primeros cuatro capítulos, agilísimos, de ritmo cinematográfico, lleno de frases sugerentes y exactas, aprisionan hechos y personajes en una síntesis que envidiaría un escritor experimentado y maduro” (Riera s/p), hasta opiniones como la del Diario Ilustrado, cuyo artículo titulado “Proceso a la morbosidad” afirmaba: “La venta de libros (morbosos) no disminuye: aumenta.
Y los escriben, hecho sugerente, mujeres, mujeres que antes no habían hecho aparición alguna en el mundo literario, que mantenían discreto y dibujado silencio. Pero que ahora emergen para contar dramas conyugales, para hablar de ‘brechas’ y liberaciones, de culpabilidades secretas y secretos de alcoba” 12 (cit. en Guerra s/p), nos dice en forma indirecta, sin siquiera nombra la novela. La recepción de la reedición treinta años después no difiere mucho y, como si el tiempo se hubiese detenido, Carlos Iturra afirma: “La (des)ventaja de -así lo escribiría un crítico amigo- de leer esa protesta de este libro, se encuentra en que la sintetiza y la esquematiza. He aquí la situación de una mujer que, por desgracia, no ama a su marido. Tal es la causa de todo, porque si lo amara...
Como ya ha analizado previamente la crítica, el abandono de las cuatro paredes domésticas aún denotaba un paso liberador para la protagonista de La brecha, que realiza un agudo examen crítico a la institución familiar. La mujer-personaje anónima del relato declaraba, luego de su decisión de dejar el hogar conyugal: “Empezaba a ensancharse la retina como si me quitaran vendajes de mucho tiempo sobre los párpados. El sol era más amarillo y brillante” ( Valdivieso, La brecha 80). Con esta afirmación de la protagonista, podemos plantear que La brecha es un relato ficcional político que intenta formar una conciencia libertaria en dos sentidos: una conciencia feminista, que se despliega en la primera mitad de la novela; y una conciencia de clase, presente en la segunda parte.
Análisis Temático de La Brecha
El proceso de formación o Bildungsroman de la protagonista surge cuando la integración armoniosa con su mundo se resquebraja.
Me casé como todo el mundo se casa. Ese mundo de horas de almuerzo, del dedo en alto, guardián de la castidad de las niñas. Antes de los veinticinco años debía adquirir un hombre -sine que non- que velara por mí, me vistiera, fuera ambicioso y el que se esperara, al cabo de cierto tiempo, una buena posición: la mejor posible ( Valdivieso, La brecha 13).
En la primer parte de la novela, como hemos afirmado, la protagonista -que recordemos, no tiene nombre porque “podría ser cualquier mujer de nuestra generación” ( Valdivieso, La brecha 8)- la sujeto del enunciado ya tiene una postura política frente al problema de la mujer y la institución, de ahí su crítica aguda al matrimonio entendido como una transacción comercial para elevar la posición familiar. Inicia su relato comprendiendo que su vida es parte de ese brutal mecanismo económico en el que la virginidad, la docilidad, la tradición y la obediencia son características que realzan el valor de las mujeres como objetos de intercambio. Para Julieta Kirkwood, la perspectiva feminista no se reduce a la participación de las mujeres en la política, sindicatos o gremios, sino de “captar su más profundo significado de constatación frente a un orden tradicionalmente discriminatorio hacia las mujeres” (27). El primer paso, por lo tanto, es desacralizar el análisis de lo femenino. el matrimonio es un acuerdo económico, un pacto de seguridad.
Asimismo, la comprensión del espacio privado/doméstico es fundamental para “entender la decisiva división entre las esferas pública y privada, entre la esfera de la polis y la de la familia y, finalmente, entre actividades relacionadas con un mundo común y las relativas a la conservación de la vida, diferencia sobre la que se basaba el antiguo pensamiento político como algo evidente y axiomático” (Arendt 42). Además, como ya se ha analizado minuciosamente por la crítica feminista, en la caracterización de estas esferas existe “una invariante estructural que articula las sociedades jerarquizando los espacios: el espacio que se adjudica al hombre y el que se adjudica a la mujer” (Amorós 24). Por ello, el motivo del encierro y la prisión son fundamentales en las escritoras de esta época. En la primera parte de nuestra novela, el tema del aislamiento está representado por el domicilio conyugal.
La joven esposa pronto se siente prisionera de las innumerables prescripciones establecidas por la costumbre. En muchos aspectos, su situación en cuanto a la libertad personal ha empeorado desde sus días de soltera. El resultado de esta represión sentida es la aparición de un estado depresivo que acompaña a la heroína durante la mayor parte de su vida de casada: “Deje de pertenecerme por fuera y me amurallé por dentro. La libertad esperada ingenuamente a vuelta del contrato matrimonial se hacía lejana. ¿Era mejor esto que la severidad de mi madre?” ( Valdivieso, La brecha 21). Esta sensación empeora con el primer embarazo inesperado y no deseado: “No podía resignarme. El calor de esa tarde de marzo, denso, pesado, se hizo un círculo que me envolvía y del que no podía liberarme. Todo estaba obscuro dentro de mí [...] el embarazo era un nudo de angustia y desolación ( Valdivieso, La brecha 24), cuestionando, de este modo, la identidad ontológica maternal de las mujeres cuando no se trata de una elección personal 13 . En La brecha, la intención es clara y directa desde el principio.
Otras Obras de Mercedes Valdivieso
Después de dieciocho años de su última publicación, Mercedes Valdivieso escribió Maldita yo entre las mujeres, novela inspirada en la vida y leyenda de Catalina Ríos y Lisperguer, La Quintrala. Publicó este libro luego de reescribirlo cinco veces y pasar dos años investigando el siglo XVII, además de leer los documentos de Benjamín Vicuña Mackenna y la obra de Magdalena Petit. Su motivación fue la atracción que siempre sintió por el mito terrible que rodeaba la vida de La Quintrala. Asimismo, le interesó mucho la mujer que se escondía detrás de la leyenda: "en ella se resume todo lo que la mujer no puede ser. Lo que no esta permitido. Nosotros somos lo que nos impone la sociedad creada para los hombres. Ella se rebela a eso, es una mujer fuerte, que lucha con una tremenda energía interior. Luego de enviudar y perder a su hijo de diez años cuidó ella misma sus bienes, vivió sola en La Ligua. Por eso es marginada desde muy joven y ella lo sabe. Es una persona muy sensible y de una soledad infinita". (Puyol M, Andrea. "No defiendo a La Quintrala, sólo la entiendo", La Segunda, 11 de abril, 1991, p.
Por esta razón, más que una reivindicación, la novela es un intento de entender a la protagonista. Maldita yo entre las mujeres, fue una reescritura de La Quintrala tanto desde la perspectiva de su personaje, como desde el mito construido en el imaginario popular. Narrado en primera persona, Maldita yo entre las mujeres, planteó una lectura de un personaje desde una nueva perspectiva. Tras su publicación, Mercedes Valdivieso señaló: "Disfruté muchísimo con este libro. Me divertí a morir, no sólo porque siempre había pensado que La Quintrala era un personaje tan interesante sino porque al investigar el tema descubrí lo fascinante que es el siglo XVII, un momento de fundación americana y de gran religiosidad". (Rivera, María Angélica. "Para conocer la realidad, nada hay mejor que la ficción", Las Últimas Noticias, 3 de abril, 1991, p.
Tabla Resumen de Publicaciones Clave de Mercedes Valdivieso
| Año | Título | Descripción |
|---|---|---|
| 1961 | La Brecha | Considerada la primera novela feminista latinoamericana. |
| 1964 | Los ojos de bambú | Novela inspirada en un viaje a China. |
| 1971 | Las noches y un día | Publicada bajo el sello editorial español Seix Barral. |
| 1991 | Maldita yo entre las mujeres | Basada en la vida de Catalina de los Ríos y Lisperguer (La Quintrala). |
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