El Chevrolet Sail se ha destacado por muchas razones, en medio de una variopinta oferta de modelos que, en algunos casos, recurren a las más recientes innovaciones tecnológicas para cautivar al público.
El Sail es uno de los automóviles más vendidos en Chile y cuando la primera generación fue lanzada hace casi diez años, de inmediato otros fabricantes volvieron a fijar su atención en este interesante segmento. De inmediato las ventas del Sail se dispararon, salían miles de unidades a las calles cada mes, y fue así como el Sail le devolvió el apetito de liderazgo a la casa del corbatín dorado.
Entre sus rivales se cuentan el Kia Soluto, Great Wall C30 y Volkswagen Voyage, pero el ejemplar de Chevrolet descubrió mucho antes el enorme potencial de este segmento, ofreciendo algo que hasta ese minuto -remontándonos a la primera generación- nadie más entregaba: un sedán mediano de tipo “low cost”.
Este modelo invalida ese discurso que presagia la desaparición de los sedanes, por culpa de la embelesadora silueta de los SUVs.
La carrocería muestra una arquitectura convexa, con trazos curvilíneos dominando la proa y con una zaga que, en estricto rigor, exhibe pocos cambios.
Pero no cabe duda que en el ítem volumetría es donde este sedán se lleva los honores, una cualidad que lo convierte en una valiosa alternativa para los grupos familiares y también para quienes desarrollan actividades relacionadas con el transporte de pasajeros, mediante aplicaciones, porque en esta cabina se acomodan cinco viajeros adultos sin restricciones a la movilidad.
En el habitáculo la propuesta es sencilla, en lo que se refiere a materiales, aunque la oferta de equipamiento no es mezquina en esta versión tope de gama; se dispone de sunroof, sensores traseros, cuatro airbags, asiento del conductor con ajuste de altura y pantalla táctil de 8”, entre otros aditamentos.
Un motor gasolinero de 1.5 litro tiene la responsabilidad de entregarle energía cinética a este “superventas” de origen chino. La transmisión es mecánica de cinco velocidades, conjunto que además de operarse con mucha facilidad posee el escalonado correcto para sacarle partido a la unidad motriz.
Desde el primer instante notamos lo ágil que es este automóvil, porque responde bien al momento de acelerar, pese a la poca elasticidad que evidencia la unidad motriz cuando soltamos el acelerador y lo volvemos a pisar sin rebajar un cambio; ahí se nota que escasea el torque y que el rango útil del motor está por sobre las 3.500 rpm.
La primera marcha es corta y empuja con fuerza en las salidas, en tanto que la quinta le permite un ritmo sosegado al motor; el tercer escalón es perfecto para obtener empuje y velocidad, al mismo tiempo.
La plataforma posee un calibrado confortable, con una suspensión larga y esponjosa, una puesta a punto que se muestra eficiente en las actividades turísticas, pero que no es muy apta para otros ejercicios.
La presencia de materiales rígidos en la cabina consiente el ingreso de ruido exterior, del rodado y del motor, siendo el tema de la aislación acústica el eslabón más débil de esta cadena.
Y esos mismos polímeros aportan algunos decibles extras, una serie de crujidos que denotan falta de prolijidad en las terminaciones, asunto que no podemos pasar por alto basándonos solo en el argumento del precio… aún se puede mejorar en este ámbito.
El segmento de los sedanes B suma un nuevo actor. Se trata de Symbol, un ejemplar del que se han vendido más de 9.200 unidades desde que fue presentado en nuestro país en 2013.
Los ajustes estéticos afectan, positivamente claro está, al formato de la proa, la presentación de la zaga e incluso a la longitud de la plataforma; se agregan 11 mm para quedar en 4.357 mm. En el frontal destacan las luces en formato C-Shape, con mayor poder de iluminación y finos remates en el borde exterior de la carcasa.
En la zona posterior también se hacen notar unas luces con el estilo C-Shape, las que son mucho más fáciles de ver y le imprimen un sello muy personal al tercer volumen.
En la cabina se advierte que el volante fue renovado, al igual que los difusores de ventilación, mientras que las terminaciones y los materiales utilizados son claramente de mejor calidad.
Los niveles de equipamiento son tres: Zen, Intens e Intens Tech. En seguridad se incluyen cuatro airbags en las versiones Intens e Intens Tech, además de frenos ABS y anclajes Isofix en toda la gama. Los sensores están disponibles desde la segunda versión, pero la cámara trasera es exclusiva de la unidad tope de gama.
El motor es único para todo el line up, al igual que la transmisión. En lo primero se dispone de un bloque a gasolina de 1,6 litro, que produce 83 CV a 5.250 rpm.
Los precios van desde los $6.390.000 hasta los $7.890.000. En lo que respecta a desempeño comercial, la firma francesa espera superar las 9.937 unidades vendidas en 2016 (sumando el total de la gama) y, por supuesto, sobrepasar las 4.492 unidades del anterior Symbol.
La Conexión Inesperada con los Hell's Angels
Muchos se sorprendieron cuando una investigación dirigida por el fiscal jefe de análisis criminal y focos occidente, Sergio Soto, desbarató a un grupo de los “Hells’s Angels” en Santiago, varios de cuyos miembros fueron acusados de delitos como secuestro y robo con intimidación.
En Chile cuenta con “capítulos” desde 2005, cuando se fundó el de Santiago, pero además existen en Arica, Iquique, Antofagasta, Calama, Melipilla, Concepción, Valparaíso, Rancagua, Colchagua y Punta Arenas.
Otra fuente, un policía, comenta que cuando el Fiscal Nacional, Angel Valencia, habló sobre las bandas extranjeras que operan en Chile en el contexto del proyecto de ley que busca crear una fiscalía supranacional, “nombró a muchos que todos ya conocen: el Tren de Aragua, los Pulpos, Los Espartanos, los chinos de Bang de Fujian… pero se olvidó de que en Chile operan desde mucho antes que todos ellos los Hell’s Angels, y que desde hace mucho que se los viene investigando”, ya que relata que hace casi dos décadas se efectuó la primera investigación acerca del grupo, a consecuencias de un pedido de la DEA (Drug Enforcement Agency, agencia antidrogas estadounidense), que pidió a la PDI infiltrar a un agente encubierto en la organización chilena, ante los negocios que supuestamente algunos de sus integrantes estaban realizado con narcotraficantes colombianos.
Son famosos en todo el mundo gracias a la publicidad (buena o mala) que ganaron debido a la película Salvaje (1953), a libros como Los Angeles del infierno, del icónico Hunter S.
En 2018, en Iquique, fueron llevados a juicio Nelson Rojas Guerra y Hugo Reyes Carrasco.
Rojas declaró en el juicio que ya el año anterior habían realizado transacciones de cocaína, ocasión en la cual también había escondido la mercancía ilícita en el club. Cabe mencionar que entre lo incautado estuvieron un auto y también la preciada moto de Reyes, quien terminó condenado a una pena de cinco años, mientras que Rojas recibió una sentencia levemente superior: cinco años y un día.
No obstante, cuando este quedó en libertad retomó el contacto con Reyes y juntos reiniciaron su idea de trasladar droga hasta Concepción. En efecto, en agosto de 2021 la PDI detectó varias reuniones y encuentros en el HAMC de Iquique, con sujetos arribados desde Concepción, así como los movimientos de Rojas y Reyes por diversos bancos, retirando dinero y luego enviándolo a Bolivia, desde donde les debían proveer de drogas.
Finalmente la policía, por instrucciones de la fiscalía de Iquique, logró decomisar 16 kilos de cocaína y 5,5 de marihuana, así como armas de fuego, municiones, un chaleco antibalas y una serie de automóviles de lujo. A los narcos también se les encontró una parcela (en la misma comuna) en la cual mantenían 30 litros de ácido muriático (que es un precursor químico de venta restringida), con los cuales pretendían aumentar el volumen de la droga. Y claro, nuevamente fue allanado el local de los Hell’s Angels en Iquique, aunque en esta ocasión no se encontró nada ilícito dentro de él.
Como indica el documento judicial, en el mismo momento en que ello ocurría, otros detectives detenían a Rojas en la cárcel de Alto Hospicio. Las condenas emitidas por el Tribunal Oral en lo Penal de Iquique fueron bastante duras. En el caso de Reyes y Rojas terminaron condenados a 12 años y medio de prisión, sin beneficios.
En el caso de Santiago, los hechos que concluyeron con la detención de casi una veintena de integrantes de los Hell’s Angels del capítulo metropolitano (fundado en 2005) comenzaron de un modo completamente casual, debido a un robo cometido por dos falsos policías en el centro de la capital, en 2021 también.
El Chevrolet Sail y el Robo que Desató la Investigación
En efecto, el 15 de octubre de ese año un joven haitiano, domiciliada en un departamento de calle Santo Domingo, denunció que a eso de las 13 horas llegaron dos sujetos hasta el lugar, quienes mostraron placas y se identificaron como funcionarios de Carabineros de civil. Ambos le dijeron que abriera, “que venían por la multa”, y al entrar lo lanzaron al suelo, mostrándole dos pistolas y atándole las manos con amarracables, luego de lo cual robaron distintas especies de dinero.
Personal de la Brigada de la PDI comenzó de inmediato a efectuar las diligencias de rigor, revisando las cámaras de seguridad del edificio y las calles cercanas, gracias a lo cual pudieron identificar el automóvil en que se movilizaban. Era un Chevrolet Sail cuyo dueño original se lo había dejado a su exesposa. Esta, a su vez, se lo había prestado a su pareja, Claudio Aguilar Echeverría, quien le decía que usaba el móvil para trabajar con transportista de aplicaciones, pese a lo cual ella misma admitió a la policía que “Claudio me dice que mientras menos pregunte lo que él hace, es mucho mejor”.
Por supuesto, no era lo único. Al revisar los datos de Aguilar, los detectives constataron que tenía un amplio prontuario policial, que incluía condenas por tráfico de drogas, robo con intimidación y receptación. Poco le costó a los oficiales de la PDI averiguar que el hermano de Aguilar, Julio, había sido condenado en 2019 en Los Vilos, junto a otros dos sujetos, todos los cuales se hicieron pasar por funcionarios del OS-7 de Carabineros (vistiendo chalecos que los identificaban como tales), luego de que asaltaran una vivienda del sector de Canela, robando también enseres y dinero.
Es por ello que en 2021 ambos andaban en las calles haciéndose pasar nuevamente por Carabineros y ante ello los empezaron a seguir e interceptar sus comunicaciones, notando que se movilizaban mucho en motocicleta. Ambos quedaron en prisión preventiva y, como es costumbre, los policías comenzaron a extraer la información que se encontraba en los teléfonos celulares que les incautaron.
Se trataba de un video en el cual se ve a un hombre amarrado a una silla. Tiene una polera que dice “Hell’s Angels”. Tiene varios tatuajes y al lado suyo trabaja otro sujeto (más tarde identificado como Jordano Astudillo), con una linterna sobre su frente. Es un tatuador profesional que, sin embargo, está efectuando el proceso inverso en contra del hombre inmovilizado, borrándole todos los tatuajes que indicaban su pertenencia al grupo. El exlíder acababa de ser defenestrado y sus antiguos camaradas motoqueros lo habían citado al club para derrocarlo, pero, además, para robarle y, al mismo tiempo, borrar los tatuajes que lo identificaban como miembro del grupo.
Sin embargo, al llegar se encontró con 15 de sus antiguos camaradas, incluyendo a los hermanos Aguilar y al tatuador, “quienes de inmediato comenzaron a intimidarlo con armas de fuego, lanzarlo al suelo y golpearlo con golpes de puño y pies, para luego amarrarlo de manos y pies, atarlo a una silla y vendarle la vista, exigiéndole explicaciones por una serie de conductas anteriores en su calidad de líder de Hell’s Angels”.
A eso del mediodía, otro de los imputados, Drago Alvarez, más conocido como “Drago Malkovich”, llamó al hijo de la víctima, “informándole falsamente que su padre había tenido una accidente, por lo cual debía trasladarse inmediatamente a la sede del club de motos, a lo cual accedió pasándolo a buscar este mismo imputado, llevándolo a la parcela ya referida”. Por cierto, apenas el joven llegó, fue encañonado y amenazado. Ante ello accedió y dos de los acusados (“Litro”, junto a Héctor Llancaleo Cortez, más conocido como “Nano”) lo trasladaron hasta el condominio en que residían.
Recién a eso de la medianoche padre e hijo fueron liberados, bajo amenaza de que si denunciaban serían asesinados. Sabiendo que los sujetos hablaba en serio ambos guardaron silencio y el caso no se habría pesquisado jamás, si no fuera por el video.
En la audiencia, 20 imputados fueron formalizados, la mayoría de ellos por secuestro y robo con intimidación, pero también se sumaron otros cargos, pues en el local de los Hell’s Angels en Noviciado se encontraron cerca de 300 plantas de marihuana y numerosas armas. Asimismo, fueron halladas falsas casaquillas de la PDI, que se habrían utilizado en asaltos contra camiones.
Ficha Técnica del Chevrolet Sail (LT Smart)
| Característica | Valor |
|---|---|
| Precio | $8.290.000 |
| Motor | 1.5 litro / gasolina |
| Potencia/Torque | 109 CV / 141 Nm |
| Transmisión | Mecánica / 5 vel. |
| Tracción | Delantera |
| Vel. Máxima | 175 km/h |
| Rend. Mixto | 15,6 km/l |
| Largo | 4.300 mm |
| Ancho | 1.735 mm |
| Alto | 1.504 mm |
| Entre ejes | 2.500 mm |
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