A lo largo de la historia del automóvil han surgido una gran cantidad de invenciones enfocadas en elevar la seguridad de los pasajeros. Si se trata de mencionar el segundo sistema de seguridad de mayor relevancia, en definitiva tenemos al sistema de frenado autónomo de emergencia (Autonomous Emergency Braking).
¿Qué es el sistema de frenado autónomo de emergencia?
Este sistema, que frena de forma automática el vehículo cuando detecta que se va a producir una colisión o un atropello, incrementa sustancialmente la seguridad de dos formas. En primer lugar, porque es capaz de evitar muchos accidentes.
Como muchas otras innovaciones en materia de seguridad, el frenado de emergencia autónomo es un invento de Mercedes-Benz. Fue en 2006 cuando el Clase S equipó este sistema por primera vez, bajo el nombre de Pre-Safe Brake. Hoy en día, este sistema ha llegado a la práctica totalidad de los fabricantes.
Funcionamiento del sistema Pre-Safe
En sí, este sistema recoge información de diversos sensores (radar de medio y largo alcance, cámaras y/o LIDAR), para identificar posibles obstáculos delante del vehículo. Un ordenador analiza estos datos en conjunto con la velocidad y trayectoria del vehículo, para determinar si se está produciendo una situación crítica.
No hay un rango estándar de velocidad establecido dentro del cual funciona el frenado autónomo de emergencia. Lo normal es que el sistema actúe a partir de 5 km/h, para no resultar molesto en maniobras de aparcamiento.
El trabajo en conjunto de radar y cámara permite que el sistema funcione en prácticamente todas las condiciones climatológicas.
Componentes del sistema
- Cámaras: La mayoría de las cámaras que actúan como los “ojos” de estos sistemas están instaladas en el parabrisas. Las más avanzadas son “estéreo”, con un rango de medición 3D de más de 50 metros. Estas cámaras registran los objetos espacialmente, determinando su distancia, y reconocen espacios vacíos, gracias a diferentes algoritmos y el uso de la inteligencia artificial (IA).
- Radar: El radar tiene un alcance de 250 metros, rango de 360º y mide todos los valores relevantes (ángulo, distancia, velocidad, parámetros del material). Sus ventajas son su fiabilidad y que no le influyen las inclemencias meteorológicas.
Ampliación de las funciones del AEB
La mayoría de los sistemas de frenado autónomo de emergencia funcionan con objetos, personas o animales que están justo delante de nuestro vehículo. Volvo ha dado un paso más y su AEB también detecta si hay peligro de colisión en un cruce, pues reconoce los vehículos que circulan en dirección perpendicular -80 metros de distancia- cuando nos acercamos a una intersección y frena de forma autónoma para evitar un accidente.
Los sistemas de reconocimiento de peatones y/o ciclistas y animales son una función añadida al de frenado autónomo de emergencia y necesitan de una cámara de mayor resolución (y en algunos casos, con visión nocturna), y de un hardware y software de procesamiento de imágenes más potente. Volvo fue el primer fabricante en introducir estas funciones.
El frenado autónomo con reconocimiento de peatones debutó en el Volvo S60 en el año 2010 tras cinco años de investigaciones y pruebas.
Mantenimiento del sistema
En principio, estos sistemas no requieren más mantenimiento que mantener razonablemente limpia la zona del parabrisas a través de la cual “ve” la cámara. Muchas de estas cámaras están montadas en el parabrisas, por lo que en caso de rotura y sustitución, hay que desmontarlas del cristal roto y montarlas en el nuevo.
Una vez instaladas, el sistema ha de ser recalibrado para asegurar que funciona con la máxima precisión y proporciona la información correcta.
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