Una llanta está diseñada para cumplir requisitos de rendimiento, pero a partir de cierto nivel de desgaste, es necesario cambiarla. Pero un neumático desgastado no tiene que ver simplemente con su aspecto estético. Esta condición implica además una serie de riesgos, especialmente en días lluviosos, ya que son más propensos al aquaplaning, situación en la que el vehículo pierde temporalmente el agarre al pasar sobre una capa de agua, haciendo que el conductor pierda el control por un instante.
¿Qué es un Neumático Desgastado?
Un neumático desgastado es uno que tiene lonas o cables de acero expuestos, casi sin goma o que tiene una banda de rodamiento lisa, lo que significa que ya está prácticamente inutilizable. Si bien no existe una ley que defina el criterio para lo que son los neumáticos desgastados, la norma en Chile establece que no se pueden utilizar neumáticos que tengan menos de 1,6 mm de profundidad de surco en su banda de rodamiento.
La Función de la Banda de Rodamiento
Las ranuras del dibujo en la superficie de la banda de rodamiento son esenciales para su rendimiento. La profundidad de la banda de rodamiento de las llantas también influye en su rendimiento. Por ejemplo, es importante para el drenaje del agua cuando se conduce por carreteras mojadas. Por ello, la profundidad de la banda de rodamiento de la llanta está diseñada por el fabricante para encontrar el mejor equilibrio entre la vida útil de la llanta y el consumo de combustible relacionado con las llantas.
Profundidad Mínima Legal
La profundidad mínima de la banda de rodamiento debe ser de 1,6 mm. Es buena idea comprar un medidor de profundidad económico para comprobar que los neumáticos cumplan con los requisitos legales mínimos. La profundidad mínima de la banda de rodamiento es de 1.6 mm. Esto significa que es obligatorio cambiar las llantas una vez alcanzado este límite para evitar poner en riesgo la seguridad e infringir la ley. Pero también significa que es prematuro cambiar las llantas antes de este umbral.
Rendimiento y Desgaste de los Neumáticos
El desempeño de una llanta: las funciones principales de una llanta son transportar una carga y permitir que el vehículo acelere, frene y gire. Es la forma en que se diseña una llanta lo que hará que funcione mejor en determinadas condiciones que en otras. Además de los factores económicos y de seguridad, un neumático desgastado afecta directamente en el rendimiento del vehículo, aumentando el consumo de combustible y forzando de manera adicional el motor.
¿Cómo Comprobar el Desgaste?
Los profesionales utilizan una herramienta especialmente diseñada para comprobar el límite legal de la banda de rodamiento, conocida como calibrador de llantas. Si no tienes uno, puedes averiguar fácilmente el nivel de desgaste de tu llanta gracias a los indicadores de desgaste que se identifican en las llantas MICHELIN con un pequeño Hombre Michelin.
Las barras de desgaste de la banda de rodamiento, hechas de caucho duro, están diseñadas para ser visibles cuando la banda se ha desgastado. Si aparecen estas barras de desgaste de la banda de rodamiento, es hora de comprar un nuevo juego de neumáticos. Cuando el nivel de desgaste de la banda de rodamiento alcanza los indicadores de desgaste (que definen el límite legal de la llanta), es el momento de cambiar la llanta.
Indicadores de Desgaste y Problemas Adicionales
Los patrones de desgaste en las bandas de rodamiento pueden advertirte de problemas en otras partes del vehículo. Si notas zonas de desgaste desigual, o zonas lisas, quizá sea necesario balancear o alinear. Los neumáticos no se desgastan con el mismo ritmo. El frente del vehículo soporta el motor y realiza la mayor parte del trabajo de dirección, de modo que los neumáticos en el eje delantero se desgastarán más rápido. Si parecen desgastarse más de lo normal, revisa la suspensión. Si notas que los neumáticos tienen un aspecto de dientes de sierra o en capas alrededor de los bordes, la causa probable es una fricción errática contra el camino.
- Si notas que los neumáticos tienen desgaste en ambos bordes, tal vez sea necesario inflarlos o revisar si tienen fugas.
- Los neumáticos pierden aire de manera natural, pero conducir con neumáticos con baja presión consume más combustible y aumenta el riesgo de accidentes.
- Asegúrate de revisar la presión con regularidad.
- Si el centro de la banda de rodamiento se desgasta más que los bordes exteriores, tal vez hayas inflado los neumáticos más de lo que se debe.
- Esto puede aumentar el riesgo de reventar un neumático.
Cómo Leer las Medidas de los Neumáticos
Conocer las medidas de los neumáticos de tu vehículo puede ayudarte al momento de elegirlos. Pero ¿dónde encontrar estas medidas? El primer lugar en el que debes buscar es al costado del neumático.
- Letras iniciales: solo en algunos casos, las medidas comienzan con las letras “P” o “LT”. La “P” corresponde a un auto de pasajeros, mientras que “LT” significa que es un neumático para camiones ligeros.
- Ancho del neumático: es el primer número que veremos, y se expresa en milímetros. En este ejemplo serían 205 mm.
- Perfil del neumático (%): seguido de una barra diagonal “/”, observarás si es un neumático de perfil bajo (menor o igual a 55%) o perfil alto (superior al mismo). En este caso es 55%.
- Radial o Diagonal: la letra “R” significa que el neumático es de construcción radial. Si no estuviera esta letra se entendería que es de construcción diagonal.
- Medida de la llanta: el número que le sigue a la “R” es la medida de la llanta en pulgadas. En este caso, la medida es de 16 pulgadas.
- Índice de carga: el número que sigue previo a la letra representa el peso máximo que la cubierta puede soportar. Cada número significa el nivel de carga en kg.
- Índice de Velocidad: la letra final representa el código de velocidad. En el caso de la “V” corresponde a un máximo de 240 km/h.
En definitiva, conocer cuáles son los tipos de neumáticos para vehículos y cómo distinguirlos, te ayudará a elegir el más adecuado.
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