El lanzamiento del nuevo Renault Duster, aunque afectado por circunstancias globales, finalmente llegó para ofrecer una propuesta interesante en el mercado automotriz. Este modelo mantiene un espíritu similar a su predecesor, lo cual se evidencia en sus proporciones y diseño general.
Diseño Exterior Robusto y Refinado
El nuevo Duster de Renault tiene un espíritu bastante similar al del modelo saliente. De hecho, es super fácil asociarlo al modelo anterior, en especial por sus proporciones, el diseño de sus barras en el techo y sus ventanas. El capot es más alto, para una sensación extra de robustez. El parachoques es más abultado, con un marco grueso que rodea la toma de aire inferior. Tras los pasos de rueda vemos una decoración plástica que parece una toma de aire o un extractor.
Las puertas reciben las manillas del Symbol y tienen dos características especiales que le aportan refinamiento al look, como es el nuevo diseño de los espejos retrovisores, incorporados en una montura plástica y no a la chapa como en el modelo anterior. El nuevo Duster mide 4.341 mm de largo, 1.682 mm de ancho, 1.693 mm de alto y 2.67 metros entre ejes. También incrementa la altura al piso a 210 mm y los ángulos de ataque (33°) y salida (30°), esto en una versión 4x2, lo que es muy interesante de considerar si buscas un auto algo más aguerrido y menos urbano.
Interior Renovado y Funcional
Aquí el cambio es radical y me alegro mucho que sea así, puesto que el anterior interior era realmente antiguo, incluso cuando salió al mercado, siendo derivado de las consolas del viejo Sandero. Ahora, esta plataforma exhibe una consola central horizontal, con una ergonomía y diseño revisados para los nuevos tiempos y con mucho mejor aspecto. La sección central está ligeramente orientada hacia el conductor y destaca por sus aireadores alargados con marco símil aluminio (en los Dacia son aireadores redondos) y más abajo, el sistema multimedia, mucho más cercano a nuestro campo visual para una operación más fácil y segura.
Bajo la pantalla encontramos una botonera pequeña con comandos para desactivar el sistema de Start/Stop, para el modo Eco, el hazard, el cierre centralizado y los sensores de estacionamiento. Luego están los comandos del climatizador, de mejor aspecto y luciendo un anillo cromado. La palanca de cambios también luce moderna, con un grueso pomo de cuero con un anillo cromado en la punta.
En esta misma consola central nos encontramos algo que sigue siendo molesto para la mayoría de los usuarios, salvo que tengas un Renault y ya te hayas acostumbrado. Me refiero al botón del control crucero/limitador de velocidad, el cual, inconvenientemente sigue siendo ubicado bajo el freno de mano, en lugar de ir como corresponde, en el volante multifunción, junto con los botones que lo regulan. Tampoco me gusta mucho el comando satelital para manejar el sistema de audio, concentrado en una paleta tras el volante con muchos botones que hay que aprenderse. Con el tiempo de uso, uno se acostumbra, pero son caprichos clásicos del ecosistema eléctrico de Renault. El cuadro de instrumentos es muy sencillo y resumido, con relojes para el velocímetro y el tacómetro.
Confort y Espacio Interior
Los asientos son sencillos, con un tapiz de buen aspecto, donde las costuras blancas le dan un toque de estilo. Los cojines los encontré chicos, aunque puede que sea culpa de mi sobrepeso, si bien son cómodos. En las plazas traseras hay espacio más que suficiente para tres ocupantes, aunque ojo, porque los posavasos centrales sobresalen un poco, así que el que vaya sentado en el medio, tendrá que compartir espacio para las piernas con los otros ocupantes. Estos asientos tienen cinturones de tres puntas, anclajes ISOFIX y se pliegan para ampliar el maletero. En el costado derecho del maletero, por sobre el pasajero, hay un enchufe de 12v, que sirve también para ir cargando un teléfono en viajes.
Motorización y Desempeño
Esta nueva Duster llega a Chile sin motor de dos litros y sin motores turbo como los que se están ofreciendo en otros lados. Es una pena, pero deducimos que es por las razones de siempre: ser un mercado chico el cual no pesa mucho ante las prioridades de la planta. Tampoco hay tracción 4WD, que era uno de los grandes atractivos del Duster. Entonces el motor, sigue siendo el aspirado de 1.6 litros, pero con una salvedad: es un motor diferente al 1.6 K4M de origen Renault. El motor del nuevo Duster no es otro más que el HR16DE de Nissan. Este motor es más elástico, más liviano y más económico que el motor de Renault. Además, cuenta con alzado variable en válvulas de admisión y distribución por cadena. Se sabe confiable y ha sido usado en montones de Nissan conocidos, incluyendo al March, Versa, Tiida, Qashqai, Juke, Kicks, entre otros. Incluso el filtro de aceite de nuestra unidad, lleva los logos de Nissan Japón.
Este motor en ciudad se percibe suave y poco rumoroso, pero a la hora de exigirlo un poco más, demuestra que le queda muy justo a un auto de este tamaño. Lo probamos en el Kicks (por compararlo a un auto similar del segmento B) y tiene una salida más enérgica, se siente más desenvuelto. Aquí hay que jugar un poco con la caja de cambios para sentir más potencia. Si eres de los que viaja cargado, mejor tomarse la ruta con calma.
Consumo y Suspensión
El consumo homologado es de 11,8 km/l en ciudad y 16,7 km/l en carretera, si bien nosotros no vimos más de 15 km/l en carretera y alcanzamos a lo más, 10 km/l en ciudad. ¿Hay modelos más económicos? Por supuesto. ¿Hay más gastadores? También, pero es más económico que el Duster 1.6 anterior, así que bien. La suspensión es de tipo McPherson adelante y un eje semirrígido atrás con espirales, la cual se percibe más equilibrada y refinada que en el Duster saliente. Si, tiene rólido, pero es un poco menos, lo que ayuda a la estabilidad en ambientes urbanos. En caminos ásperos, aunque el auto tiene buen despeje, se siente un poco más firme que el anterior, así que trata de buscar siempre la huella menos rota o menos "accidentada", aparte de mantener una velocidad moderada. El ESP actúa inmediatamente en caminos sueltos, apenas siente perdida de tracción, lo que habla muy bien de su calibración.
El auto tiene frenos de disco adelante y de tambor atrás. Lo mejor que tiene este auto es la dirección, la cual ahora es de asistencia eléctrica. Es liviana, pero tiene un radio de giro más corto y aun nos permite leer un poco el tren delantero. Le confiere un manejo ágil en la ciudad y en carretera, quitándole esa sensación tan rustica de la dirección hidráulica, especialmente en caminos más malos.
Conclusión Preliminar
¿Gusta o no gusta el Duster? Yo creo que, en la balanza, las cosas que gana, definitivamente lo hacen un auto más moderno y más atractivo que el anterior. Si eres un dueño de Duster, definitivamente vas a agradecer muchos de los cambios que recibe, sin perder nada de lo que hacía tan interesante al modelo anterior. O sea, seguirás teniendo un buen despeje al suelo, un gran maletero, espacio cómodo para cinco ocupantes y un motor equilibrado. Sin embargo, si ponemos al Duster al lado de otros modelos más nuevos, quizás vas a sacrificar espacio o despeje, pero podrías terminar con un auto más atractivo en sus terminaciones, en su potencia y con diseños mucho más vanguardistas.
El MINI Driving Experience, un evento que con el correr de los años se ha tornado en una verdadera tradición para la marca británica MINI, tenía como objetivo manejar los modelos de la marca en una pista de forma segura y confiable, optimizando el rendimiento del MINI y conociendo todos los atributos de la marca británica.
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