Alicia va en el Coche: Significado y Contexto de una Canción Infantil Tradicional

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:blog

Canciones como 'La Ronda de San Miguel', 'La Niña María', 'Corre, corre la Guaraca', 'Alicia va en el Coche' y el 'Perro Judío', han marcado la infancia de millones de niños a nivel mundial. Estos temas tienen su origen en el periodo medieval, en el romancero y responden a la tradición francesa, inglesa y española.

Cada cual tiene sus propios códigos y contexto siendo considerados verdaderos "tesoros de la tradición cultural", ya que se han van reproduciendo en el tiempo sin saber con certeza su fecha de origen.

"No tenemos ninguna forma de datar estos textos. Lo único que podemos saber son cuáles son las versiones escritas", dice Gabriel Castillo, director del Instituto de Estética de la Universidad Católica. Surge la complejidad de establecer un significado único para cada una.

“Uno puede leer esta narración de una niña que va en un coche fúnebre a, probablemente, encontrarse con sus padres. Es una niña huérfana y el padre es a quien va a ver. Aparece una tía que le arregla el pelo y el traje.

“Lo interesante es que funciona casi como un poema, es decir, no es una canción con un contenido cerrado. Nadie puede decir con certeza qué significa esto. Son grandes narraciones poéticas de tradiciones oral comunitarias y que son susceptibles a muchas épocas.

A continuación, parte de la letra de la canción:

¿Quién se lo peinará? carolín cacao leo lao.
¡Qué hermoso pelo tiene; carolín!
¿Quién se lo peinará? carolín cacao leo lao.
con mucha suavidad, carolín cacao leo lao.
y horquillas de cristal, carolín cacao leo lao.
hija de un capitán, carolín cacao leo lao.
Quizás se sanará, carolín cacao leo lao.
Alicia ya está muerta, carolín.
La llevan a enterrar, carolín cacao leo lao.
y un cura sacristán, carolín cacao leo lao.
un pajarillo va, carolín cacao leo lao.

El especialista aclaró que este tipo de tonadas están expuestas a distintas interpretaciones debido a que “son narraciones que se han ido reproduciendo en la tradición oral de generación en generación”.

Esta literatura representa una época y un contexto determinado. En su escrito, dedican líneas a castigos, torturas, e incluso muertes.

"Hay cosas muy profundas y esto no tiene que ver con que los niños no entiendan lo que están cantando, sino que en la tradición occidental ha existido la tesis de que la presencia de la muerte, del cuerpo, de la crueldad, también son elementos que han sido a veces formativos como consciencia-realidad", analiza.

En este sentido, añade el experto, los niños son capaces por sí solos de utilizar esta imagen de la realidad sin traumatizarse.

La canción infantil tradicional forma parte de un valioso cúmulo de manifestaciones folclóricas (como mitos, cuentos, leyendas, juegos, refranes), y, como tales, se caracteriza por carecer de autor conocido, poseer una forma de comunicación oral, ser mestiza, aglutinante y representativa de una comunidad, y ser portadora y transmisora de conocimientos ancestrales, constituyéndose en espacio simbólico donde comparece el imaginario colectivo.

Desde muy temprano, las canciones infantiles son parte de la colección de actividades del menor, cumpliendo diversos roles en su proceso de crecimiento (transmisión de normas y valores, colaboración en el desarrollo motor y de habilidades del lenguaje, etc.).

Sus textos se anclan en emociones profundas y transculturales, aunque tratadas desde el sobrevenir cultural particular del medio que las genera y practica.

El niño, en su condición de ente en estado de crecimiento y de permanente asimilación, va internalizando complejos ideológicos que se encuentran contenidos en los relatos inverosímiles de la tradición del folclore (que a su vez se anclan en antiguos mitos), que harán parte de sus cogniciones y, por tanto, de su modo de enfrentar e interpretar el mundo.

En primer lugar, considera una aproximación desde la psicología que permita entender la función que cumplen, a nivel psicológico, las canciones en cuestión. Su planteamiento dice relación con el hecho de que el cuento, debido a que alude a situaciones y a problemas existenciales ampliamente generalizados, sugiere en forma simbólica a la imaginación del niño modos de resolución de ciertos conflictos y el acceso en forma segura a dimensiones a las que no podría ingresar por sí solo. Plantea además que esta cualidad es propia del cuento tradicional y no así del cuento moderno.

En segundo lugar, nuestro estudio considera una visión estético-antropológica que permita comprender el universo simbólico de estas canciones y encontrar el sentido que estas poseen.

Por último, este estudio considera una perspectiva semiótico-musical que permita comprender la relación entre el texto y la música, y cómo esta última forma parte de la simbolización.

Metodológicamente el estudio supuso una revisión exhaustiva de literatura referida a la música infantil en términos generales, de literatura alusiva al folclore musical infantil hispanoamericano y chileno en particular, de literatura concerniente a productos culturales infantiles pertenecientes a la tradición oral, y de literatura referida a la temática de muerte e infancia.

Asimismo, conllevó la revisión de material pertinente con el enfoque teórico descrito anteriormente proveniente de la psicología, la antropología, la estética y la musicología.

Luego, fueron seleccionadas diez canciones, en sus distintas versiones en cuanto a texto se refiere, que aluden a la muerte como tópico protagonista. Todas ellas corresponden a romances, pues fue en estos donde encontramos en mayor medida la presencia de la muerte.

Las versiones más extensas de Alicia va en el coche incluyen hacia sus estrofas finales la revelación que la niña va muerta en dicho coche camino a encontrarse con su padre.

La noción de la vida después de la muerte se encuentra en la mayoría de las canciones estudiadas. De esta forma, la existencia es representada como el continuo entre un estado material y otro espiritual.

Al parecer la canción infantil “moderna” ha optado por brindar al niño un mundo donde suele no aparecer el dolor, escasamente la pérdida, privilegiando otras temáticas.

Efectivamente, en los romances estudiados, la vida después de la muerte es expresada en forma explícita, simbólica o bien de ambas maneras. Dentro de estas imágenes, la presencia de números es fundamental.

El número tres es uno de los que ostenta mayor presencia, tanto en los cuentos tradicionales como en los romances. Tres, número perfecto, expresión de orden en Dios, en el cosmos o en el ser humano, es símbolo de la totalidad divina para cristianos e hindúes.

Tanto en Alicia como en Mambrú los tres pajaritos parecen simbolizar la unión entre la tierra y el cielo, por tanto, el paso de una condición terrestre a una celestial.

Esta imagen se ve complementada por la referencia a los tres momentos del día, aurora, mediodía y crepúsculo, comienzo, medio y fin de todas las cosas, idea de completitud divina.

tags:

Deja una respuesta