En un presente tecnológico lleno de incertidumbre, donde la ansiedad y la deshumanización parecen proliferar, la solución puede encontrarse en la canción de Mercedes Sosa, "¿Quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón".
La canción fue compuesta por Fito Páez, quien recuerda: "Había compuesto esta canción en un par de horas en el comedor que da a la calle Estomba". Asimismo, luego agregó: "Hoy ya entrado en años siento que fue un dictado. Esas palabras no correspondían con la experiencia, formaban parte de la genética humana. Siempre hay que decir las mismas cosas a través del tiempo y en este caso me tocó a mí.
Y es que cada vez que ofrecemos nuestro corazón, siempre que nos brindamos a los demás, contribuimos de manera decisiva a construir un mundo mejor. Este libro es una invitación a que des un paso adelante y ofrezcas tu corazón, apostando por iniciativas de luz.
Fito Páez, en 1992, gozaba de calma y un inspirado momento emocional, al comenzar una relación con la actriz Cecilia Roth. Este optimismo se convierte en la fuente de inspiración de "El amor después del amor", lanzado en junio y convertido rápidamente en el disco más exitoso de su carrera y el más vendido en la historia del rock argentino. "Circo Beat", el octavo álbum de Fito Páez -cuyo título “esconde” una alusión política hacia el menemismo-, contiene algunos de los grandes hitos de su discografía.
En muchos pasajes de las letras es posible apreciar una añoranza nostálgica por lo cercano y por su propia biografía. “Lo que tuve que hacer fue un viaje para adentro”, señaló. Ya ‘Mariposa tecknicolor’, comienza con una lectura enternecedora de su recorrido: “Todas las mañanas que viví / Todas las calles donde me escondí”.
Sin embargo, más allá de los recuerdos idealizados de su infancia y juventud, hay una suerte de mirada crítica y de desahogo en relación a su nuevo estatus de mega estrella del rock y el contexto histórico del menemismo. En ‘Soy un hippie’ desnuda su intención de preferir “andar borracho en un subte” mientras “lleva todo el día escapando de los fans” -con cierto grado de ironía y reminiscencia a la beatlemanía- o en ‘Dejarlas partir’ que “después del amor nunca nada es igual”, en referencia al título de su disco super ventas de 1992.
Durante un acto, la Directora de la Escuela de Medicina, Dra. Claudia Barrera, deseó el mayor de los éxitos a los estudiantes en esta nueva etapa e instó a no perder los valores humanos, “fundamentales e intransables para el ejercicio de la profesión médica, sin los cuales no sería posible la relación médico paciente, la más importante del acto médico. Los invito a aprender de los conocimientos y habilidades de los buenos médicos… e imitar los valores y actitudes de los médicos buenos”.
Junto con la presentación musical de los estudiantes Diego Robledo, Javiera Ojeda y Belén Gallardo en guitarra, voz y flauta traversa, quienes interpretaron “Yo vengo a ofrecer mi corazón” de Mercedes Sosa, se vivió un emotivo momento cuando los 54 estudiantes recibieron sus primeros delantales clínicos de manos de su Directora y el Secretario de Estudios de la carrera, Dr. Felipe Figueroa.
Un disco tan imaginativo como real y vivencial, que sirve como una parada en medio de un vertiginoso camino. Un disco reflexivo, enérgico y activo en su forma de enfrentar la vida, el medio y su propio contexto.
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